Bueno, a ver de qué monada se nos va ocurriendo comentar...¿ok?,
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Hola! Mi nombre es Memo Jaimes, chilango de Coyoacán, residente de Atizapán (sí, por el norte del DF) y abro este Blog para compartir ideas con cuates y visitantes... Dice mi esposita "la Cris" que muchas veces parece que me falta un tornillo, que me pongo a platicar de muchos temas y no siempre concluyo uno para hablar del otro. Me toca como profesión diseñar edificios y viviendas, me gusta la música y toco la guitarra acústica, un tiempecito viví de ello, también le hago a la fotografía; el cine de buen gusto, la ciencia ficción,(Trekkie, Memo-Jedi, Viper-pilot, etc.) y pues tambien las computadoras, las motos y los coches... Bueno, por aquí nos estamos saludando............
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sábado, mayo 12, 2007
Olvídame muchacha...
Olvídame muchacha...(Amaury Pérez)
Será porque tus flores, la adolescencia abrigan y te acunó el abrazo de su eterna fe, sería que cupido acarició a escondidas los húmedos labios de tu amanecer.
Pudiste haber creído que mi ingenio tiembla al roce de tus ojos y de tu caminar y pudiste pensar que al dar vuelta a la cuenta, prendida de mi honor, tu sueño harías volar.
Olvídame muchacha, olvídame, ni una carta, ni un verso, ni un atardecer; ahórrate el sollozo y la impaciencia para cuando te ocurra por segunda vez.
Yo pude haberte dicho que sin ti la lluvia no tiene otra tarea que golpear el polvo, bien pude haberte dicho que sin ti me asusta hasta el canto del mar, sereno y vivo y hondo.
Bien pude haberte dicho que no tuve estrellas y que no tengo rama, ni canción, ni hogar; pero, tú no conoces lo ingrata que es la lengua cuando se atreve a prometer y a asegurar.
Olvídame muchacha, olvídame...
Yo pude haber querido encanecerte el alma a fuerza de mentiras y manitas frías; pero tampoco el aire me dejó la hazaña y a casa me volví cuando empezaba el día.
Suele la vida tener altas y bajas, y uno los acomoda según su comunión, si pude haberte dicho tanta cosa falsa será porque tu ambiguo corazón lo permitió.
Olvídame muchacha, olvídame...
Ayer en el Lunario:
Escenario pequeño e íntimo, un drinkie, nuevos cuates... ¡F a b u l o s o!